Cierto día, llegó a un pueblo un hombre y pidió por las casas para
comer, pero la gente le decía que no tenían nada para darle. Al ver que
no conseguía su objetivo, cambió de estrategia. Llamó a la casa de una
mujer para que le diese algo de comer.
-"Buenas tardes, Señora. ¿Me da algo para comer, por favor?"
-"Lo siento, pero en este momento no tengo nada en casa", dijo ella.
-"No
se preocupe - dijo amablemente el extraño -, tengo una piedra en mi
mochila con la que podría hacer una sopa. Si usted me permitiera
ponerla en una olla de agua hirviendo, yo haría la mejor sopa del mundo.
- ¿Con una piedra va a hacer usted una sopa? ¡Me está tomando el pelo!
- En absoluto señora, se lo prometo. Deme un puchero muy grande, por favor, y se lo demostraré"
La
mujer buscó la olla más grande y la colocó en mitad de la plaza.
El
extraño preparó el fuego y colocaron la olla con agua; cuando el agua
empezó a hervir ya estaba todo el vecindario en torno a aquel extraño
que, tras dejar caer la piedra en el agua, probó una cucharada
exclamando: - ¡Deliciosa! Lo único que necesita son unas patatas".
Una
mujer se ofreció de inmediato para traerlas de su casa.
El hombre probó
de nuevo la sopa, que ya sabía mucho mejor, pero echó en falta un poco
de carne. Otra mujer voluntaria corrió a su casa a buscarla. Y con el
mismo entusiasmo y curiosidad se repitió la escena al pedir unas
verduras y sal. Por fin pidió: "¡Platos para todo el mundo!".
La gente
fue a sus casas a buscarlos y hasta trajeron pan y frutas. Luego se
sentaron todos a disfrutar de la espléndida comida, sintiéndose
extrañamente felices de compartir, por primera vez, su comida. Y aquel
hombre extraño desapareció dejándoles la milagrosa piedra, que podrían
usar siempre que quisieran hacer la más deliciosa sopa del mundo.
Moraleja:
Con la cooperación se alcanzan resultados notables, aún cuando se
parta de contribuciones pequeñas, o incluso insignificantes. Esta es la
fuerza milagrosa que tiene el COMPARTIR. Cada uno podemos poner alguna
de nuestras virtudes al servicio de los demás y el resultado puede ser
espectacular.
domingo, 22 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Con el paso del tiempo te das cuenta...
Que no todas las sonrisas son verdad, ni todos los te quieroson sinceros
Que lo que duele no son las mentiras que dicen, si no las verdades que se callan.
Que lo que mas duele no es el golpe si no quien te lo da.
Que grandes amigos pueden volverse en grandes desconocidos.
Que aquellos que te querían ahora te pueden estar odiando.
Que la vida o es negra o es blanca, pero nunca será de color rosa.
Que aprendemos que los cuentos no tienen siempre un final feliz, que un final feliz es una historia sin acabar.
Aprendemos que los mejores momentos se componen de pequeñas cosas.
Que no es oro todo lo que reluce y que quien avisa no es traidor.
Que es mejor tener 4 amigos verdaderos, que a tener 50 falsos.
Que el amor puede ser muy bonito pero a la vez muy traicionero.
Que quien tan poco te demuestra es porque aun menos le importas;
y es asi como te darás cuentas que la vida es muy corta, ya que el tiempo corre muy deprisa .
No le pidas a Dios que guíe tus pasos si no estás dispuesto a mover tus pies.
Todos cometemos errores, ninguno de nosotros es perfecto, por eso perdona tus imperfecciones, acepta tus defectos, trata siempre de mejorar pero no te castigues mentalmente.
Los cambios en actitudes y hábitos son procesos, sigue tratando, pero dales tiempo.
Recuerda siempre que cada palabra que sale de tus labios refleja lo que tienes dentro del corazón.
La palabra tiene tanto poder que puedes llevar paz y alegría ó guerra y tristeza.
Cada palabra refleja lo que eres. Y tanto puedes hacer el bien o mal a ti mismo que al que la escucha.
Antes de decir algo, medita y preguntate: ¿Cómo te gustaría que te hablen o te traten?
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